Chupa el perro, por Germán Garmendia

Tal vez para algunos tan sólo el hecho de que una persona con las características del autor, hablamos del YouTuber más famoso de américa latina, haga el intento de lanzar un libro, ya es en sí un insulto para la RAE o para los amantes del buen hablar de la lengua de Cervantes y es que el titulo no se queda corto, “Chupa el perro” fue presentado en la feria del libro de la ciudad de Bogotá en Colombia. Un gran logro que se suma a los laureles conseguidos por quien comenzó tímidamente como comediante en el portal de Internet, y se ha convertido en uno de los blogueros virtuales más famosos del mundo. Quizás la primera pregunta que se nos viene a nuestras mentes es el porqué de ese título, y si es ese el caso, eso significa claramente que no somos uno de sus seguidores. El mismo expresó que el propósito del nombre del libro es que lo entiendan fácilmente quienes han seguido su carrera de comediante a largo de los años. Por cierto, una carrera nada despreciable, todavía en sus veintitantos y tras ya media década de presencia constante y creciente en YouTube, los videos de su famosa cuenta “Hola Soy Germán” inundan los medios virtuales de nuestro continente.

“Chupa el perro” está basado justamente en una de sus más famosas performances, conocida como “Pequeños placeres de la vida”. El libro se describe a sí mismo en su contenido, pero para lograr comprenderlo a cabalidad el lector tiene que contextualizarse con sus videos, en particular el ya mencionado, que hace referencia directa a la inspiración de tal obra de la lengua castellana.

En esencia es un juego de palabras, inocentes tal vez o brillantes desde la óptica que se le mire, ya sea desde los ojos curiosos de un niño, de la complicidad de un adolecente o el desprecio de alguien mayor. Si buscamos una trama lirica o un hilo argumental sólido, no cabe duda que no la vamos a encontrar, esto en el fondo porque no es el propósito del autor desde la propia concepción de esta obra magnánima. Por lo que para disfrutarla sólo basta con mirarlo desde el balcón de espectador, hacia un campo que se prepara para exponer su propia carrera, un resumen de sus más celebres videos y las genialidades de una mente que ha conseguido ganar le empatía y complicidad de toda una generación de jóvenes de distintos acentos, pero que en su mayoría comparten una misma lengua.

En cuanto a la crítica, no vale ser demasiado exigentes. Otros escritores han rasgado sus vestiduras y se han cubierto de saco y ceniza al ver tal obra. A algunos hasta les hubiese gustado decir que se trata de una obra póstuma, pero no es el caso ya que Germán está más actual que nunca, incluso hoy. Por lo que, ante tanta amplia autocomplacencia literaria, sus colegas escritores que rechazan tal honor, se han alarmado, no solo por la publicación y por el éxito de la misma, sino más bien por el contexto en el cual fue presentado, a saber, la Feria del libro de Bogotá. Y no es que los colombianos no se destaquen por su buen uso del Español Castellano, ya que sí lo hacen, en realidad la indignación seguramente sería la misma en cualquier otra Feria del libro del continente. Pero el caso fue tal que los columnistas del país de Gabriel García Marques en general no aceptaron nadar en las mismas aguas del autor de esta publicación. No ardió Troya, pero los autores más serios no aceptan compartir laureles con Germán y no reciben con buenos ojos la popularidad instantánea como si de un caramelo se tratara, comparada a la exigencia de un plato más refinado, elaborado y cocinado con detenimiento como son sus propias obras. El tumulto instantáneo y la popularidad avasalladora de la presentación del libro, sin duda no aportaron en eso tampoco.

El libro intriga de buenas a primera en cuanto a su contenido, dirigido a un público joven. Aparentemente cumple según el mismo autor describe, un sueño, o tal vez tan sólo un objetivo monetario. Y en realidad a diferencia de otros libros de escritores con similares características, el 90% del libro está escrito, aunque contiene fotografías autobiográficas y otras ilustraciones coloridas con elementos que sus seguidores identificarán fácilmente. Entre los puntos destacables se encuentra el de “Adopta una mascota”, que contiene un concepto popular por estos días y consejos para sus seguidores adolecentes y para quienes comienzan la vida de adulto joven. Es en esencia un libro que entrega múltiples consejos sobre una gran diversidad de temas que afectan a los jóvenes particularmente, a la vez que incentiva y fomenta el cumplimiento de las expectativas y de los sueños que a veces se convierten en frustraciones vividas. Es un libro muy simple, con un humor característico, que puede provocar odio, o risas, rechazo o aceptación, pero al final del día puede provocar en la mente del lector la idea de que vale la pena vivir y enfrentar la vida de forma práctica, pasando al frente a las dificultades y viviendo con un poco de humor.

En esencia sus críticos han destacado los pocos elementos positivos que han encontrado y otros graciosamente han llegado a afirmar que para un buen lector en búsqueda de un buen libro con contenido el leerlo lo impulsará a buscar Oliver Twist.

Se comprende que a la orden de los tiempos estos fenómenos no suelen ser constantes, como un río que desvía de su cauce de forma temporal, arrasa con su entorno y luego vuelve a su orden natural. La literatura tradicional no va a desaparecer ni será reemplaza por conceptos modernos o tecnológicos de fácil asimilación.

En tanto que los intelectuales más clásicos de américa latina continúan en su debate interno motivado a todas luces por irrupción de una literatura, llamémosla suave, la literatura hispanoamericana sigue su propio rumbo en su adaptación ante el cambio generacional.

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